La humanidad ha avanzado, no debido a que fue sobria, responsable y cauta, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.




Puedes fingir que eres la ropa que te quitaste, la frase que escribiste,
el número telefónico que buscas en el bolsillo, la dirección que no aciertas a dar.
Puedes decir lo que quieras, eso será la verdad;
aunque no puedas ni puedan tocarla.


















Avanzo como si no existiese el fracaso. Y si bien conozco los riesgos y el error, me muevo sin miedo; sin la amenaza de estar preguntándome si conviene o no conviene.



















Fui triunfadora y fracasada, amada y odiada, y sé que, al final, todo eso importa muy poco. Por eso me siento libre de correr todos los riesgos que se me presenten.





































-El “pero” - Intentó aclarar - Es la peor palabra que conozco. “Te quiero, pero…”; “Podría ser, pero…”; “No es grave, pero…”. ¿Se dá cuenta? Una palabra que sirve para dinamitar lo que era, o lo que podría haber sido pero no es.