La humanidad ha avanzado, no debido a que fue sobria, responsable y cauta, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.
"Olvida la seguridad. Vive donde temes vivir.
Destruye tu reputación. Sé notorio."
Después de una larga intimidad con la duda, llegas a una forma particular de orgullo: no te consideras más dotado que los otros, sino sólo menos ingenuo que ellos.



Cada ochenta o noventa perlas aparece un diamante. 
Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente para ti.
Había leído tanto que creí que lo más natural sería escribir. 
Pasé horas y días y meses llenando hojas y hojas con letras que formaban palabras que formaban historias. Me detenía en cualquier lugar, en medio de cualquier charla, escribía en cuadernos que siempre tenía a mano. Cambié mi modo de vestir, de actuar, de pensar. Me gané un buen par de ojeras y un par de arrugar en el ceño.
Un día tomé  lo que había escrito y me di cuenta de que simplemente no tenía nada que decir. 
Las historias comenzaban donde debían comenzar, se desarrollaban de manera impecable, terminaban donde debían terminar.
Mis poemas eran máquinas que funcionaban, pero no había pasión, no había violencia, no había poesía, sólo palabras colocadas en el orden correcto.
"El que acaricia a un animal dormido. (…) Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."