La humanidad ha avanzado, no debido a que fue sobria, responsable y cauta, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.
Desde la terraza del café miro trémulamente hacia la vida. Poco veo de ella -el bullicio- en esta concentración suya en esta plazuela nítida y mía. Un marasmo como un comienzo de borrachera me elucida el alma de cosas. Transcurre fuera de mí en los pasos de los que pasan […] la vida evidente y unánime.






 
Al pasado le agradezco por las enseñanzas.
Al futuro le aviso que ya estoy lista.
 
 
 
 


Resumiendo no somos los que somos ni menos los que fuimos.
Tenemos un desorden en el alma pero vale la pena sostenerla
con las manos, los ojos, la memoria…

 


"Quédate con todos mis libros.
Serán solo tuyos y yo estaré en cada página,
en cada palabra que no alcancé a decirte."