La humanidad ha avanzado, no debido a que fue sobria, responsable y cauta, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.
"Así la imaginaba.
Conocía su risa franca y contagiosa y desde allí inventaba su gesto.
Conocía sus silencios y sobre ellos creaba sus ojos.
Conocía su tono amable, acogedor, y desde allí inventaba su ternura."