La humanidad ha avanzado, no debido a que fue sobria, responsable y cauta, sino porque ha sido juguetona, rebelde e inmadura.

 
Nos robarán nuestros frutos,
nos cortarán nuestras ramas,
quemarán nuestros troncos,
pero nunca,
nunca arrancarán nuestras raíces.
 
 


 
 
Un café y su calor, por favor.
 





Ya verá si nosotros, usted y yo y algunos más, somos capaces de renovar el mundo.
Pero debemos renovarlo en nosotros mismos, día a día.





 
 

Me dirá usted: “¿Y si me equivoco?”. No tiene importancia.
Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después.
Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán.
O no lo perdonarán.
Interesa poco.
Usted sigue su camino.





No creo que lo llegara entender del todo.
Mucho menos que lo compartiera.
Pero me miraba y se reía y a mi con eso ya me bastaba.
 
 

 


Si me preguntas a dónde voy,
o qué espero que pase;
las dos respuestas en realidad no importan.
Porque estoy a donde iba
y está pasando lo que esperaba.
 
 
 




No hay casualidad, sino destino.
No se encuentra sino lo que se busca,
y se busca lo que existe en lo más profundo del corazón.





 
 
"Y cómo no quererla, cómo no buscarla, tocarla, cartografiarla,
amarrarle los zapatos, prepararle el desayuno, escribirle cartas,
tumbarla, levantarla, perdonarla.
Cómo no perdonarla."

 

Cuando ya había cerrado la puerta y volvía hacia el salón me gritó algo,
pero no le oí muy bien.
Creo que dijo “buena suerte”.
Ojalá me equivoque.
Ojalá.
Yo nunca diré a nadie “buena suerte”.
Si uno lo piensa bien, suena horrible.





 

 

Es una manera, por tanto, de tener; es la manera de tener no teniendo,
de poseer las cosas por el palpitar del tiempo, por su envoltura temporal.
Algo así como una posesión de su esencia,
puesto que tenemos de ellas lo que nos falta, o sea lo que ellas son estrictamente.
 
 





Interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente:
 —¿Soy sincero conmigo mismo?
 Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza.

Siendo sincero no se va a matar.
Esté segurísimo de eso.




 

 

El silencio no tiene límites para mí; los límites los pone la palabra.





No te quejes.
 Recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia.
Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.





 
 

No me digan ustedes en dónde están mis ojos,
 pregunten hacia dónde va mi corazón.







 
"Me enamoré de su coraje, su sinceridad y su llameante respeto propio.
Y esas cosas son las cosas en las que creo, incluso si el mundo entero se entrega a las salvajes sospechas de que ella no era todo lo que ella debe ser.
La amo y ese es el principio de todo."



 


El cielo en tus ojos es un bello escándalo.
Comprende la maravilla y la razón de las acciones humanas.
El lenguaje simbólico del inconsciente,
porque las personas se comunican por símbolos,
¿te has dado cuenta?,
como si hablaran un idioma extraño, 
cuando hablan de cosas importantes,
como si hablaran un idioma que luego hay que traducir al idioma de la realidad.

La mente no se conforma; esta ahí.
Su calidad depende del uso que hagas de ella.
"Porque lo necesario es que el hombre llegue a estar contento de sí mismo, independientemente de que ello lo consiga con este o con aquel tipo de arte o poesía."
 — “La gaya ciencia”, Friedrich Nietzsche.

Usted sufre, es cierto,
pero es posible que ese sufrimiento constituya su grandeza,
y le sea tan necesario como a otros la felicidad.

El alma libre es rara,
pero la identificas cuando la ves:
básicamente porque te sientes a gusto,
muy a gusto, cuando estás con ella o cerca de ella.
Esto no es una huida,
es un descanso,
 un respiro,
 Yo nunca digo adiós,
 pero sí me despido.
Como descubrir que ese poema que te hizo llorar la noche anterior,
al día siguiente apenas te interesa.
…Y no es que existan las casualidades, simplemente, cuando alguien busca algo siempre lo encuentra. Es el deseo de la persona lo que hace que las cosas sucedan, su necesidad lo lleva a ello.


"Se propuso dormir enseguida, y se desveló como nunca." 
 Julio Cortázar.
❝ …Creo que soy bastante pesimista con la cabeza. 
Es decir, no creo prácticamente en nada y sin embargo tengo un corazón optimista que me hace levantar por las mañanas y no para de hacer cosas.❞
 Joaquín Sabina.
Es curioso como, día a día, nada cambia, pero cuando miras atrás, todo es diferente.
Claro que hay ocasiones en que uno está caminando por la calle y siente un olor o una brisa, escucha una canción o reconoce en un desconocido un gesto, y todo se vuelve a abrir, todo regresa, como una ola, como una bofetada.